Bajo rasante: donde el agua no se ve, pero actúa

En edificación, no todas las zonas críticas están a la vista. Algunas de las partes más importantes del edificio quedan ocultas bajo el terreno: muros enterrados, sótanos, cimentaciones, garajes, soleras o estructuras en contacto directo con la humedad del suelo.

Por eso, hablar de impermeabilización bajo rasante es hablar de prevención. Una vez que el muro queda tapado por el relleno de tierras, acceder de nuevo a la impermeabilización puede ser complejo, costoso y técnicamente delicado. De ahí la importancia de proteger correctamente antes de tapar.

El agua bajo rasante no siempre aparece como una filtración visible desde el primer día. Puede actuar por humedad del terreno, escorrentías, presión hidrostática, capilaridad, variaciones del nivel freático o acumulación de agua en zonas sin drenaje suficiente. Y cuando encuentra una vía de entrada, puede afectar a la habitabilidad, la durabilidad de los materiales y el comportamiento general del edificio.

¿Qué significa impermeabilizar bajo rasante?

La impermeabilización bajo rasante hace referencia a las soluciones aplicadas en elementos constructivos que están en contacto con el terreno o por debajo de la cota exterior. Es habitual en muros de sótano, cimentaciones, garajes enterrados, estructuras de hormigón, soleras y zonas donde la presencia de humedad puede generar problemas a medio o largo plazo.

A diferencia de una cubierta, donde la impermeabilización suele ser accesible para mantenimiento, en bajo rasante la solución queda enterrada. Por eso no basta con aplicar una membrana impermeabilizante: es necesario pensar el sistema completo.

Un sistema bajo rasante debe considerar:

  • El tipo de soporte.
  • La preparación del muro.
  • La imprimación.
  • La membrana impermeabilizante.
  • Los refuerzos en encuentros y cambios de plano.
  • La capa drenante.
  • La capa filtrante.
  • La evacuación del agua.
  • La protección durante el relleno de tierras.

En este tipo de soluciones, la lógica es clara: impermeabilizar, drenar y proteger.

El agua también presiona desde fuera

Uno de los errores más habituales es pensar que el agua solo afecta cuando se ve. En realidad, en estructuras enterradas el agua puede ejercer presión desde el exterior, acumularse junto al muro o ascender por capilaridad desde el terreno.

AIFIm, Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización, recuerda que las lluvias torrenciales pueden provocar variaciones en los niveles freáticos y escorrentías bajo rasante, por lo que resulta fundamental impermeabilizar la estructura enterrada. También destaca que actuar sobre muros de sótano o garajes forma parte de la resistencia y protección del edificio frente a fenómenos atmosféricos adversos.

Este enfoque encaja con una idea clave para cualquier proyecto: la impermeabilización bajo rasante no debe entenderse como una reparación futura, sino como una decisión técnica de proyecto.

Impermeabilización bajo rasante - ASSA

Muros, cimentación y drenaje: una solución de sistema

En ASSA, la impermeabilización bajo rasante se entiende como una solución de sistema. El objetivo no es solo crear una barrera frente al agua, sino acompañarla con capas que ayuden a evacuar, filtrar y proteger.

En el Manual de Soluciones ASSA, los sistemas de muro flexorresistente incorporan una configuración pensada para estructuras enterradas en edificios residenciales, logísticos, industriales, centros comerciales, docentes, administrativos, corporativos y sanitarios.

Dentro de estas soluciones aparecen capas como:

  • Cimentación.
  • Muro de sótano.
  • Imprimación bituminosa.
  • Banda de refuerzo.
  • Lámina impermeabilizante.
  • Capa drenante y filtrante.
  • Tubo PEAD perforado perimetral.
  • Relleno de grava filtrante.
  • Capa filtrante geotextil.
  • Relleno con tierras.

Esta composición permite tratar el muro no como un elemento aislado, sino como parte de un conjunto donde cada capa cumple una función.

Puedes consultar el Manual de Soluciones ASSA para ver las configuraciones completas de sistemas bajo rasante.

Productos ASSA vinculados a la impermeabilización bajo rasante

En función del sistema y de las necesidades del proyecto, ASSA cuenta con diferentes materiales que pueden formar parte de soluciones bajo rasante.

IMPRISUR
Pintura asfáltica de imprimación en base disolvente, de secado rápido y alta adherencia. En sistemas bajo rasante, la imprimación ayuda a preparar el soporte antes de la colocación de la lámina impermeabilizante.

POLIASFAL 30 FP ELAST
Lámina bituminosa de betún modificado SBS con armadura de fieltro de poliéster, utilizada en soluciones de impermeabilización adherida sobre muro.

ASSATHERM XPS SL
Aislamiento térmico de poliestireno extruido que puede integrarse en sistemas donde, además de impermeabilizar y drenar, se busca mejorar el comportamiento térmico del conjunto.

ASSADREN GEO
Lámina drenante de polietileno de alta densidad con geotextil incorporado, pensada para protección y drenaje. En bajo rasante, ayuda a conducir el agua y a reducir acumulaciones junto al muro.

GEOASSA PES 200
Geotextil no tejido que actúa como capa filtrante, ayudando a retener finos y permitiendo el paso del agua dentro del sistema de drenaje.

Datos técnicos que conviene tener en cuenta

La Fundación MUSAAT, en su documento técnico sobre muros de sótano, identifica diferentes causas que pueden originar humedades por filtración, como soportes con resaltos que generan riesgo de punzonamiento, ausencia de imprimación previa, deficiente sellado de juntas y solapes, filtraciones en encuentros, pasos de conductos, juntas o daños durante la ejecución de capas drenantes y filtrantes.

También señala que el drenaje y evacuación del agua debe componerse de una capa drenante y una capa filtrante, y que los tubos drenantes deben conectarse a una red de saneamiento o sistema de recogida. Además, recomienda regularizar la superficie de muros y cimentaciones, redondear o achaflanar encuentros y proteger adecuadamente la lámina frente al punzonamiento durante la ejecución.

Estas recomendaciones refuerzan una idea fundamental: en bajo rasante, la impermeabilización no trabaja sola. Necesita una correcta preparación del soporte, protección mecánica, drenaje, filtración y una ejecución cuidada.

Proteger antes de tapar

La impermeabilización bajo rasante tiene una particularidad evidente: una vez terminada la obra, gran parte del sistema queda oculta. Por eso, cualquier deficiencia puede ser difícil de localizar y reparar posteriormente.

Antes del relleno de tierras, conviene revisar:

  • La limpieza y regularidad del soporte.
  • La correcta aplicación de la imprimación.
  • La continuidad de la lámina impermeabilizante.
  • Los refuerzos en encuentros y cambios de plano.
  • La protección frente al punzonamiento.
  • La correcta colocación de la lámina drenante.
  • La presencia de capa filtrante geotextil.
  • La conexión del tubo drenante.
  • La correcta ejecución del relleno granular.

Cada uno de estos aspectos contribuye a que el sistema funcione de forma más segura y duradera.

Bajo rasante: una parte invisible de la durabilidad

La impermeabilización bajo rasante no suele ser visible en el edificio terminado, pero su importancia es enorme. Protege zonas que están en contacto directo con el terreno y que pueden verse afectadas por humedad, presión de agua, filtraciones o capilaridad.

En ASSA, este tipo de soluciones se abordan desde una visión de sistema: impermeabilización, drenaje, filtración, aislamiento y protección. Porque en construcción, lo que no se ve también cuenta.


Bajo rasante: donde el agua no se ve, pero actúa.
Y por eso, proteger antes de tapar es una decisión técnica clave.

Consulta el Manual de Soluciones ASSA y descubre soluciones para impermeabilización, drenaje y protección bajo rasante.

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